El Manifiesto Mestizx—Futurista

Nos están cancelando el futuro__

Durante siglos nos han impuesto la racionalidad del desarrollo, del progreso, del ir siempre hacia adelante sin mirar atrás. Un monopolio del presente que nos impide conspirar futuros alternativos.

Quieren privarnos de las noches sin miedo, de sentirnos juntxs en el movimiento y el deseo. Caminamos el laberinto eterno del no-ser, o del solo ser en términos de la producción, el éxito y una riqueza que apenas podemos ver en nuestras pantallas.

Han decidido cuáles son las vidas que valen la pena ser vividas y en esa decisión nublan nuestra relación intrínseca con la naturaleza y lo no-humano.

Por ello, resolvimos que frente a este sistema de muerte nuestra resistencia es la vida. Y como uno de nuestros actos de vida este manifiesto, pensarnos y conspirar juntxs como lxs Otrxs desde esta virtualidad incierta y rompiendo el código que nos determina.

Decidimos organizarnos, sumarnos a quienes desde hace siglos escriben alternativas con sus propias manos. Queremos pensar y construir horizontes políticos en los que las categorías que nos oprimen no existan más.

Nos reconocemos mente-cuerpo, cuerpo-máquina, mestizxs infinitxs.

Queremos tejer nuestra trama a partir de nuevas prácticas de militancia y deseo.

Queremos proyectarnos en el pasado—futuro, romper con la linealidad del tiempo y apropiarnos del presente.

¿Cuál es nuestro llamado?

El de reconocernos en la impureza, la precariedad y la incertidumbre. El de juntarnos para devenir nómadxs, mestizxs, orgullosxs de lo turbio, de los orígenes de resistencia que nos constituyen.

Sabemos que pueblos enteros fueron despojados de sus propias y singulares identidades históricas. Sabemos que la fusión como mejoramiento y limpieza ha sido unas de las violencias más grandes de esa historia “universal” que no nos pertenece.

Nos distanciamos del mestizaje como fusión o borramiento de nuestras existencias múltiples. El mestizx-futurismo parte de la confrontación y la contradicción, no de la síntesis.

Somos hibridez, habitamos una danza hacia el infinito que cuestiona al sujeto único y absoluto, universal, sin historia, ese que nunca hemos sido y que ya no anhelamos ser.

En este mestizaje entre máquina, humano, posthumano, naturaleza y materia reside nuestra fuerza. Somos cyborgs hace décadas, lo reconocemos, hijxs de los avances de la tecnociencia y el biopoder que han diluido las fronteras entre lo animal y lo humano, entre organismos y máquinas y entre lo físico y no físico.

Hasta ahora hemos habitado esa virtualidad sin problematizarla, sin embargo, al cuestionar estas herramientas coloniales que nos configuran las empezaremos a usar a nuestro favor. No seremos fieles a nuestros orígenes de dominación y control.

Queremos abrazar la máquina, entender su singularidad hasta fundirnos juntos en la paz y en la guerra. Ver cómo los viejos y nuevos géneros parirán lxs cyborgs que crecerán resignificando la tierra a la orilla del Amazonas, en el filo de los Andes, en la inmensidad del Pacífico y donde nunca llegó el estado en México. Y seremos múltiples, dueñxs de los no-lugares, de las fronteras, de lo que suena a otros mundos posibles, del pluriverso.

Fuimos la oscuridad y la barbarie del proyecto moderno. Pero nuestros cuerpos ya no nos condenan. Ellos han sido los resultados de los experimentos de la razón: flagelados, colonizados, empobrecidos. Pero hoy los cuerpos-máquina, en su mestizaje infinito, nos despiertan. Nos unen. Y nuestra voluntad, igual que nuestra rabia, es grande.

Grande como el deseo de organizarnos. Furia movilizadora. Es tiempo.

Aquí somos, aquí nos encontramos rumiando las ideas y los sueños que abren caminos de esperanza.

Ojos bien abiertos: estamos llegando al punto de no retorno.

Se nos presentará el desafío final para poder transitar hacia los siglos venideros. La nueva—última disrupción decidirá nuestro porvenir:

Controlaremos el sol. xfin podremos acceder a su infinita energía, manipulándola y almacenándola masiva y gratuitamente.

Subiremos el umbral de dolor. La edición genética nos permitirá anticiparnos a las enfermedades, y a la vez, produciremos alimentos ilimitados sin asesinar otras especies y alterar—despojar la tierra.

Desarrollaremos agentes autónomos, o si prefieren, robots que se alzarán. Su profundo razonamiento erigirá el dataismo, pero debemos recuperar nuestra información para programar las máquinas que establecerán un orden transversal en los asuntos humanos.

Estas tres disrupciones también suscitan peligros, en especial la IA, pues las grandes corporaciones son las que explotan nuestra información y con ella programan solo para generar, por sobre todas las cosas, aún más beneficio para el 0,1% de la población. Así, los dueños del capital avanzarán tan rápido como nunca sucedió en la historia de su civilización.

Es vital que el control de la IA no quede solo en manos de los depredadores de cuello blanco. Regresamos al gran paradigma: ¿Quién controlará los medios de producción? ¿Al servicio de quién estarán estos poderes? ¿Será esta la última oportunidad de retomar el control?

Las respuestas la conocemos: nos han oprimido durante más de cinco siglos. Si nos quedamos quietxs, si hoy no nos movilizamos, si hoy no invocamos el grito popular, los estados meta-policiales del capital controlarán el saber—poder y nos privarán x100pre de la redistribución de la riqueza, de la justicia social, del pasado—mañana, de la alegría—amor y la utopía.

Necesitamos que la máquina sea nuestra aliada, nuestra cómplice, herramienta y prótesis que romperá murallas. Solo así, con el ingenio híbrido que ve más allá de lo antropomorfo, por primera vez podremos tener abundancia ilimitada en las necesidades básicas que urgen para los habitantes de esta Tierra.

Es hora de recuperar el disfrute de nuestra existencia en la libertad de la contemplación.

El deep learning, blockchain y criptomonedas nos concederán un acceso—oportunidad trascendental. Debemos capacitarnos urgentemente, organizarnos para librar las batallas que se vienen al combatir la entropía del neoliberalismo, el virus de la información y la post verdad.

Semejante posibilidad nos ha llevado a convocar la coalición que germina en los Andes y florecerá fuera del planeta. Hoy, hermanxs cyborgs del ya y del 2077, nos convocamos para alzarnos, para desear lo improbable, para liberarnos de la esclavitud de obedecer y correr hacia la autonomía. Soldemos una alianza que garantice que los nuevos poderes queden al servicio de todxs. Adhieran al E.M.R.I.

Ejército Mestizo de Revolución Interestelar



Bienvenidxs a la nueva coalición del submundo, resonamos desde las montañas embriagadxs de futuro. Formamos un frente de información que se extiende por y para todxs, incluso para ustedes, habitantes del eje Nueva York—Londres—París—Berlín. Encontrémonos a mitad de camino para luchar juntxs por los nuevos mundos y consolidar una nueva mezcla emancipadora.

El movimiento descentralizado y horizontal vivirá en células irrigadas por los dominios de lo subterráneo y de la noche, coordinadas por los rostros ocultos, el pensamiento bastardo que disparará sin descanso en la valiente primera línea con lxs combatientes del código.

Atentxs. Aquí notificaremos las siguientes movidas __http://bit.ly/emri10

Necesitamos de ustedes, de su ingenio, de su valentía. De este amor desinteresado, colectivo y eficaz que nos une. Queda poco tiempo, seamos lxs militantes de nuestro destino.

Aquí yacemos. Aquí pelearemos.
Y al menos en nuestra utopía, venceremos.

Y será hermoso.

Desde las montañas del Valle de aburrá y el altiplano cundiboyacense, desde toda la Abya Yala, lxs abrazamos y celebramos a lxs zapatistas, a Gloria Anzaldúa, a Donna Haraway, a Rosi Braidotti, a Silvia Rivera Cusicanqui, a reina Arca, a Raymond Ayala con la misma intensidad que a Richard D. James, a la memoria de Turing, Sagan y Aaron Schwartz, a lxs amigxs que integran el núcleo de Insurgentes, Pez Alado y ECO. A todxs ellxs gracias por estimular el pensamiento e inspirar nuestra palabra.

Leticia & Melquiadex

Colombia, abril de 2050.